Bailes de Salón

 Durante los siglos XVI, XVII y XVIII fueron muy utilizados por la Nobleza. Los Bailes de la Corte eran bailes que tenían cada uno sus respectivas coreografías. Mientras que los Bailes Populares de entonces no las tenían, sino que se transmitían de padres a hijos de forma tradicional, es decir, se aprendían con la práctica durante las fiestas en que se bailaban.


Vale decir, que el baile en pareja que actualmente conocemos, difiere bastante de los bailes antiguos en la característica de su individualidad actual, ya que antes estaban "diseñados" para bailarlos en grupo.

 

Los modernos bailes en grupo que actualmente se diseñan, son bailes llamados "bailes en línea" y tienen una coreografía como soporte técnico básico. Los hay que son más conocidos, como es el caso de "la Macarena", y hay otros que solamente se diseñan para alguna ocasión en concreto, como puede ser una coreografía hecha para un grupo en carnaval, en un festival determinado, pasando por aquellas que se pueden montar en el aeróbic, funky, y jazz (llamados tablas), o las que se utilizan en las escuelas de tendencia inglesa de los Bailes de Salón de Competición (llamadas programas), como también todas aquellas que se montan dentro de la danza Clásica o Contemporánea.


Los Bailes de Salón pues, son muy versátiles, y actualmente por error se tiende a confundir lo que son los Bailes de Salón de Competición con los Bailes de Salón Populares.

 

La diferencia básica entre ambos bailes es precisamente el fenómeno de la coreografía.

 

Objetivos :

Familiarización con los distintos ritmos dando referencias breves de sus antecedentes rítmicos, así como de sus parientes más próximos
Ejecución de algunas figuras comunes y otras específicas.

La pareja termina el cursillo pudiendo bailar los distintos bailes de salón y ritmos latinos con algunas figuras combinables entre ellas y con el ritmo adecuado.
El aprendizaje de todos los bailes está basado en la práctica.
Las explicaciones teóricas son solo una herramienta más para facilitar el aprendizaje.
Los comentarios anecdóticos o históricos no son otra cosa que el salero con que se enriquece el buen humor y la relación distendida y preferiblemente alegre del grupo.